Al igual que no existen dos personas iguales no se puede intentar categorizar a todo aquel que entre en nuestro establecimiento. Pero sí es cierto que muchos de estos clientes comparten ciertas características que nos permiten establecer ciertas pautas de clasificación.
A continuación una leve lista de los distintos clientes con los que podemos llegar a tratar.
CLIENTES RUTINARIOS
- Son más conservadores que innovadores y bastante reticentes a los cambios.
- Tienden a ser rígidos en sus esquemas organizativos. Si terminan por aceptar un cambio, lo encasillan y organizan.
¿Como debemos tratarlos?
- Mantener y respetar las condiciones pactadas.
- Evitar el trato familiar o demasiado amistoso.
CLIENTES AMISTOSOS - AMABLES
- Suelen ser de trato muy agradable
- Dan la sensación de escuchar atentamente.
- No contradicen aunque no estén de acuerdo.
¿Como debemos tratarlos?
- Llevarlo al tema que le interesa al profesional.
- Escucharlo con interés, pero estar atento al cambio.
- Ser amables y no mostrar impaciencia.
- Buscar un acuerdo tantas veces como sea posible.
CLIENTES SILENCIOSOS
- Hablan muy poco.
- Prestan gran atención a lo que dice el profesional.
- No dejan traslucir su inquietud fácilmente.
¿Como debemos tratarlos?
- Hacerlo hablar con preguntas abiertas
- Mantener la calma y evitar el desconcierto
- Si expone sus razones, escuchar atentamente.
- Averiguar las razones que tiene para reclamar.
CLIENTES NEGATIVOS
- A todas las alternativas ofrecidas dicen que no.
- No son objetivos para valorar las cosas.
- No admiten la discusión.
- Se creen dueños de la verdad.
¿Como debemos tratarlos?
- Permanecer impasibles a sus argumentos.
- Presentar beneficios firmes de lo que se le dice.
- Evitar que siga con su posición con el "Si, Pero...".
CLIENTES POSITIVOS
- Son decididos en sus movimientos.
- De gran confianza en sí mismo.
- Les encanta decidir.
- No siempre son simpáticos pues les gusta decidir.
- Se sienten superiores a los demás.
¿Como debemos tratarlos?
- Administrar su superioridad, escuchando su opinión.
- Felicitarlo y agradecerle su atención.
- Dejarlo que crea que las decisiones son de él.
CLIENTES INDECISOS - VACILANTES
- Les cuesta trabajo tomar decisiones.
- Sopesan los pros y los contras por temor a equivocarse.
- Valoran más la seguridad que la rapidez.
- Prefieren consultar todo antes de decidir.
¿Como debemos tratarlos?
- Ponerse al lado de sus dudas y que vea que lo comprenden.
- Analizar las cosas desde su punto de vista.
- Hablarles con seguridad y firmeza en un tono adecuado.
- Ayudarles a tomar la decisión más conveniente.
- Buscar en ellos el sentido de imitación.
CLIENTES DESCONFIADOS
- Son escépticos. Desconfían de todo y de todos.
- Ponen en entredicho todos los argumentos.
- Llevan la desconfianza al terreno personal.
¿Como debemos tratarlos?
- Actuar con paciencia y perseverancia.
- Informarlos detallada y convenientemente.
- Ofrecer toda clase de garantías y seguridades
- Ponerse de su lado a fin de reducir al mínimo su agresividad.
CLIENTES AGRESIVOS
- De acciones rápidas, impacientes y espasmódicos.
- Generalmente se sienten interrumpidos.
- Conocen bien su negocio, y se consideran triunfadores.
¿Como debemos tratarlos?
- Se les puede apresurar a tomar decisiones.
- Debe Hablárseles con seguridad y no mostrar temor.
- Aceptarlo como un mecanismo de defensa.

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